NAD: qué es, para qué sirve y por qué no todo lo que ves en redes es cierto
- drhectormarco
- 21 sept 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 3 días
El NAD está en todas partes: en los titulares de las revistas de salud, en los perfiles de biohackers y en las consultas de medicina estética. Sin embargo, la ciencia detrás de este compuesto es más compleja —y más interesante— de lo que nos muestran las redes sociales. En este artículo exploramos sus beneficios reales, sus posibles efectos secundarios y el gran debate entre los suplementos orales y las inyecciones.
¿Qué es el NAD?
El NAD (nicotinamida adenina dinucleótido) es una de las moléculas más importantes de nuestro organismo. Así lo define el Dr. Chris Rinsch, investigador de mitocondrias, cofundador y presidente de la compañía biotecnológica Amazentis. Sin NAD, nuestras células no pueden producir energía, reparar el ADN ni mantener sus funciones básicas.
El problema es que los niveles de NAD disminuyen de forma natural con la edad, y esta caída se ha asociado con el envejecimiento celular, la fatiga crónica y un mayor riesgo de enfermedades metabólicas.
NAD: todavía es muy nuevo
Aunque el NAD se descubrió hace más de un siglo, su aplicación como suplemento o tratamiento es relativamente reciente. La investigación moderna sobre sus beneficios en humanos lleva apenas una década, y gran parte de los estudios más espectaculares se han realizado en ratones, no en personas.
Esto no significa que no funcione, sino que todavía estamos aprendiendo. La comunidad científica pide prudencia antes de hacer afirmaciones demasiado contundentes.
¿Cuál es la mejor manera de tomar NAD?
Aquí es donde empieza el debate. Existen principalmente dos opciones:
Suplementos orales (cápsulas o polvo): son los más accesibles y económicos. Los más populares son el NMN (mononucleótido de nicotinamida) y el NR (ribósido de nicotinamida), que actúan como precursores del NAD, es decir, el cuerpo los convierte en NAD una vez absorbidos.
Infusiones intravenosas (IV): ofrecen una absorción directa y potencialmente más eficiente. Son más caras y deben administrarse en un entorno médico supervisado.
La vía oral es conveniente y cada vez mejor estudiada, pero algunos expertos argumentan que la digestión puede reducir la biodisponibilidad. Las infusiones IV sortean ese problema, aunque su coste y su perfil de efectos secundarios las convierten en una opción para casos más específicos.
Los expertos no se ponen de acuerdo
El campo del NAD está lleno de voces autorizadas con opiniones distintas. Algunos investigadores consideran que los suplementos orales elevan suficientemente los niveles intracelulares de NAD como para marcar una diferencia real. Otros sostienen que la absorción es demasiado limitada y que solo las vías directas (IV o subcutánea) garantizan resultados clínicos.
También hay discrepancias sobre la dosis óptima, la frecuencia ideal y qué población se beneficia más: personas sanas que buscan optimización, o pacientes con enfermedades metabólicas concretas.
¿Por qué cuesta tanto saber qué creer?
Varias razones explican la confusión:
Conflicto de intereses: muchas empresas que financian estudios también venden suplementos.
Estudios pequeños: la mayoría de ensayos clínicos en humanos tienen pocos participantes y duración limitada.
Redes sociales vs. ciencia: los resultados más llamativos se viralizan; los matices y las limitaciones, no.
Falta de estandarización: medir el NAD dentro de las células es técnicamente difícil, lo que complica comparar estudios entre sí.
Dicho esto, la base científica del NAD como molécula clave en el metabolismo energético y el envejecimiento celular es sólida y está fuera de toda duda.
¿Cuáles son los mejores suplementos de NAD?
Los dos precursores más investigados son:
NMN (mononucleótido de nicotinamida): ha ganado mucha popularidad tras los estudios del Dr. David Sinclair de Harvard. Estudios recientes en humanos sugieren mejoras en energía, composición corporal y biomarcadores de envejecimiento.
NR (ribósido de nicotinamida): lleva algo más de tiempo en el mercado y tiene más ensayos clínicos publicados. Marcas como Tru Niagen han apostado fuerte por este compuesto.
Ambos parecen eficaces para elevar los niveles de NAD en sangre. La diferencia entre ellos en términos de resultados clínicos aún no está del todo clara. Lo que sí se sabe es que la calidad del suplemento importa: hay que buscar marcas con certificaciones de terceros y transparencia en sus procesos de fabricación.
¿Cuál es el futuro del NAD?
La investigación sobre el NAD es uno de los campos más activos de la biología del envejecimiento, y los próximos años prometen respuestas más claras a preguntas que hoy todavía no tienen respuesta definitiva.
Ensayos clínicos en humanos: la mayoría de los estudios espectaculares sobre NAD se han hecho en ratones. El gran reto ahora es replicar esos resultados en personas a gran escala. Hay decenas de ensayos en marcha que estudian el NMN y el NR en condiciones como el envejecimiento muscular, el deterioro cognitivo, la salud cardiovascular y la resistencia a la insulina.
Nuevas formas de administración: los investigadores están explorando vías más eficientes para elevar el NAD en tejidos específicos, como el cerebro o el músculo, sin necesidad de dosis masivas. Las formulaciones de liberación controlada y las nanopartículas son algunas de las líneas más prometedoras.
NAD y longevidad: el NAD se ha convertido en una pieza central de la llamada medicina de la longevidad. Empresas biotecnológicas como Amazentis —cofundada por el Dr. Chris Rinsch— están apostando por desarrollar compuestos que activen las mismas rutas metabólicas de forma más precisa y potente.
El debate oral vs. intravenoso no está cerrado: a medida que mejoren los métodos para medir el NAD dentro de las células, tendremos por fin datos reales sobre qué formato funciona mejor, en quién y para qué objetivo concreto.
El NAD no es una moda pasajera. La ciencia que hay detrás es sólida y su papel en el metabolismo celular está fuera de toda duda. Lo que queda por definir es cómo aprovecharlo mejor de forma segura, personalizada y accesible.
Este artículo tiene carácter divulgativo. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento o suplementación.

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