
Skinbooster
Los Skinboosters son microinyecciones de ácido hialurónico no reticulado, es decir, de baja densidad, que se depositan en las capas más superficiales de la piel. Su función no es rellenar, sino hidratar intensamente desde dentro y mejorar la calidad del tejido cutáneo.
Son ideales para pieles deshidratadas, apagadas o con pérdida de elasticidad. Se aplican en rostro, cuello, escote y manos, y los resultados —una piel más tersa, luminosa y suave— se aprecian a partir de las 2 o 3 semanas. Suelen recomendarse sesiones de mantenimiento cada 6 meses.
Tiempo de recuperación
Todos estos tratamientos tienen una recuperación muy corta. Es habitual que aparezcan pequeños habones o rojeces en los puntos de inyección que desaparecen en pocas horas, y en algunos casos puede haber algo de inflamación o hematomas leves durante los primeros 2 a 4 días.
Cuidados posteriores
Durante las primeras 24 horas, evita el maquillaje en las zonas tratadas, el calor intenso —sol, sauna, ejercicio— y el alcohol. No toques ni frotes la piel inyectada.
Mantén una hidratación adecuada, tanto externa con tu rutina de skincare como interna bebiendo suficiente agua, ya que potencia y prolonga los resultados de todos estos tratamientos.
Usa siempre fotoprotección solar alta, especialmente en rostro y contorno de ojos, para proteger el trabajo realizado y evitar la aparición de manchas.
Skinbooster es un tratamiento que tiene como objetivo: devolverle a tu piel la salud y vitalidad que merece. Sin cambios drásticos, sin artificios. Solo una piel más tuya, pero en su mejor versión.
Consulta siempre con un especialista médico que evalúe tu piel y diseñe un protocolo personalizado para ti. Porque la mejor rutina es la que está pensada para tu piel concreta.
